Cuando presupuestas una pieza de chapa, la tentación es calcular el material con su superficie: largo por ancho, por espesor, por densidad, por precio del kilo. El problema es que tú no compras piezas, compras planchas. Lo que paga cada pieza depende de cuántas caben en la plancha, y eso lo decide el nesting.
Qué es el nesting
El nesting (anidado) es la colocación de las piezas sobre la plancha para cortarlas. El objetivo es meter el mayor número de piezas en la menor cantidad de chapa, respetando lo que la máquina necesita:
- Separación entre piezas: el haz tiene un ancho de corte y la pieza necesita un poco de material alrededor para no deformarse. En acero fino pueden bastar 5 mm; en espesores gruesos se suele dejar más.
- Margen de borde: los primeros milímetros de la plancha no siempre son útiles por pinzas, rebabas o cantos irregulares.
- Giros permitidos: si la pieza puede girar 90° o cualquier ángulo, el nesting tiene más opciones. Si la chapa tiene dirección de laminado o acabado que importa, los giros se limitan.
Lo que queda en la mesa al terminar, el esqueleto, es chatarra. Lo que sobra con un tamaño útil es un retal que puede volver al almacén.
Aprovechamiento: la cifra que manda en el coste del material
El aprovechamiento es la superficie de piezas dividida entre la superficie de chapa usada. Un 75 % significa que de cada 100 € de chapa, 25 € se van al esqueleto o a retales. El precio del material de cada pieza tiene que cubrir también su parte de esos 25 €.
Cuanto más pequeñas y regulares son las piezas, mejor encajan. Piezas grandes, con forma de L o con huecos que no se pueden aprovechar bajan el porcentaje. Por eso dos piezas con la misma superficie pueden tener costes de material bastante distintos.
Ejemplo: cuántas piezas caben en una plancha
Ejemplo. Pieza rectangular de 400 × 300 mm en acero de 3 mm. Plancha de 3.000 × 1.500 mm, separación entre piezas de 10 mm y margen de borde de 10 mm, así que la zona útil es de 2.980 × 1.480 mm. La plancha pesa 3 × 1,5 × 0,003 × 7.850 = 105,98 kg y, a 1,10 €/kg, cuesta 116,57 €.
| Disposición | A lo largo (3.000) | A lo ancho (1.500) | Piezas por plancha |
|---|---|---|---|
| 400 a lo largo | 7 (7 × 400 + 6 × 10 = 2.860 mm) | 4 (4 × 300 + 3 × 10 = 1.230 mm) | 28 |
| 300 a lo largo | 9 (9 × 300 + 8 × 10 = 2.780 mm) | 3 (3 × 400 + 2 × 10 = 1.220 mm) | 27 |
Nos quedamos con 28 piezas. Cada una tiene 0,12 m², así que las 28 suman 3,36 m² de los 4,5 m² de la plancha: un aprovechamiento del 74,7 %.
- Material calculado por superficie de pieza: 0,12 m² × 0,003 m × 7.850 kg/m³ = 2,83 kg × 1,10 €/kg = 3,11 €.
- Material calculado por plancha: 116,57 € / 28 piezas = 4,16 €.
La diferencia es de 1,05 € por pieza, un 34 % más de material del que diría la cuenta por superficie. En un pedido de 500 piezas son más de 500 € que, si no los cobras, pones tú.
Formas irregulares, separación y borde
En piezas rectangulares el cálculo se puede hacer a mano. En cuanto aparecen formas irregulares deja de ser práctico. Dos piezas en L se pueden encajar una contra otra como piezas de puzle; una brida redonda deja huecos en las esquinas donde caben piezas pequeñas de otra referencia; un anillo grande tiene un círculo interior que puede aprovecharse para cortar discos.
A esto se le llama nesting por forma real, frente al nesting por rectángulo envolvente, que trata cada pieza como si fuera la caja que la contiene. El rectangular es fácil de calcular, pero con formas irregulares puede darte bastantes puntos menos de aprovechamiento de los que conseguirá luego el CAM de la máquina. Si presupuestas con él, cobras de más en esas piezas y puedes perder el pedido por precio.
La separación y el borde también pesan. En el ejemplo, pasar de 10 mm a 15 mm de separación no cambia el número de piezas a lo largo (7 × 400 + 6 × 15 = 2.890 mm, sigue cabiendo), pero con piezas un poco más grandes una fila entera puede desaparecer. Conviene usar en el presupuesto los mismos valores que usa tu programador.
Qué hacer con la última plancha
Siguiendo con el ejemplo: el cliente pide 30 piezas. Caben 28 en una plancha y las 2 restantes necesitan otra. Tienes tres opciones:
- Cobrar las dos planchas enteras: 233,14 € / 30 = 7,77 € de material por pieza. Es correcto si el resto de la segunda plancha no te sirve para nada, pero te deja fuera de precio.
- Cobrar por aprovechamiento: 4,16 € por pieza, y lo que sobra de la segunda plancha vuelve al almacén como retal para otro trabajo. Solo funciona si de verdad controlas los retales.
- Juntar el pedido con otros del mismo material y espesor para llenar esa segunda plancha. Lo explicamos en nesting agrupado de varios pedidos.
Lo que no funciona es la opción implícita: cobrar por superficie de pieza y no apuntar el retal en ningún sitio. Ahí la chapa se pierde dos veces. Si quieres ordenar esa parte, te puede servir cómo controlar el stock de chapa y aprovechar los retales.
Nesting en el presupuesto, no solo en el CAM
En muchos talleres el nesting real solo se hace al programar la máquina, días después de haber dado el precio. El presupuesto se hizo con una estimación o con un porcentaje fijo de merma para todo. Si la estimación fue optimista, el error ya está vendido.
En Ferranta el material de cada línea sale de un nesting real en la plancha, hecho por un servicio de nesting en la nube en el momento de presupuestar. El presupuesto muestra cuántas piezas caben por plancha y el aprovechamiento, y el material se calcula a partir de ahí. Así el precio se apoya en una colocación real de las piezas y no en una merma supuesta. Tienes el detalle en el módulo de presupuestos.
Si quieres ver cuántas de tus piezas caben en tus planchas y cuánto cambia el precio del material, pide una demo con tus propios DXF.