Un ERP genérico sabe facturar, llevar stock y sacar informes. Lo que no sabe es cuánto cuesta cortar una pieza de 8 mm con 40 agujeros, ni qué hacer con el retal que sobra de la plancha. En un taller de chapa el programa tiene que entender el oficio o acabarás con una hoja de Excel al lado para lo importante. Esta guía repasa, área por área, qué debería tener y cómo comprobarlo antes de firmar.
Antes de mirar programas: dónde pierdes tiempo hoy
Haz una lista corta y honesta. En la mayoría de talleres de 3 a 100 personas los puntos de dolor se repiten:
- Presupuestar lleva demasiado y depende de una o dos personas.
- Los datos se teclean varias veces: presupuesto, pedido, hoja de taller, albarán, factura.
- Nadie sabe con certeza si un pedido cabe en plazo hasta que ya va tarde.
- El stock de chapa y los retales se cuentan a ojo.
- Cuando un cliente reclama, cuesta saber de qué material salió la pieza.
Ordena esa lista por lo que te cuesta en dinero o en clientes. Esa es tu prioridad al evaluar, no la lista de funciones del folleto.
Presupuestos: el filtro más importante
En un taller de chapa el presupuesto es la puerta de entrada de todo lo demás. Si esa parte es floja, el resto del ERP trabaja con datos malos. Lo mínimo que debería hacer:
- Leer los ficheros que te mandan: DXF, DWG, STEP, IGES y también PDF de planos. Si cada pieza hay que redibujarla, no ganas tiempo.
- Calcular con el proceso real: material por nesting, tiempo de corte que tenga en cuenta radios, perforaciones y movimientos, gas, plegado con su preparación. Lo explicamos en cómo calcular el precio del corte láser.
- Cubrir tus procesos: si además de láser haces tubo, plegado, soldadura o pintura, que todo salga en el mismo presupuesto.
- Ser repetible: el mismo plano, el mismo precio, lo haga quien lo haga.
- Enseñar el margen por partida: material, corte, plegado, acabados. Si solo ves el total, no sabes dónde ganas.
Del presupuesto a la factura sin volver a teclear
El presupuesto aceptado debería convertirse en pedido, el pedido en albarán y el albarán en factura sin copiar líneas a mano. Comprueba que admite entregas parciales, que la numeración y las series se pueden configurar como las tienes hoy y que el IVA se puede fijar por línea.
Pregunta también por la normativa de facturación que te aplique. En España, el sistema Veri*Factu cambia cómo deben generarse y registrarse las facturas; pide que te expliquen cómo lo resuelve el programa y confirma con tu asesoría qué te exige a ti en concreto.
Un portal de cliente donde pueda pedir, ver el estado del pedido y descargar albaranes y certificados te quita llamadas. No es imprescindible el primer día, pero es mejor que el sistema lo tenga.
Producción y planta
Aquí es donde muchos ERP generalistas se quedan cortos. Para un taller de chapa conviene que haya:
- Órdenes de fabricación por línea de pedido, con el plano, el material y las etapas (corte, plegado, soldadura, pintura).
- Etapas que salgan del presupuesto: si presupuestaste plegado, la OF ya debería llevar el puesto de plegado.
- Planificación por capacidad: horas por día de cada puesto y su eficiencia, para saber si un pedido cabe en plazo antes de aceptarlo.
- Información desde la planta: que el operario marque material usado y piezas hechas desde una tablet, sin papeles que alguien pasa luego.
- Coste teórico contra real: lo presupuestado frente a lo fichado y consumido en cada OF.
- Stock de chapa y retales: planchas con dimensiones, retales que se generan al partir y descuento al fabricar.
Si tienes varias máquinas, pregunta también por el mantenimiento: preventivos por fecha, pero también por horas de máquina o por piezas cortadas.
Compras, almacén y calidad
Comprar chapa bien es tanto margen como presupuestar bien. Busca peticiones de oferta a varios proveedores con una comparativa que sume portes y que no dé por buena una oferta incompleta. En el almacén, lotes con el número del proveedor tal como viene en su albarán y certificados de material enlazados al lote.
Si tus clientes piden certificados 3.1 o trabajas con sectores exigentes, la trazabilidad no es opcional. Revisa que puedas ir del cliente a la colada y al revés; lo contamos en trazabilidad por lotes en un taller metalúrgico. Y que las no conformidades se registren con su causa y su coste, no en un cuaderno.
Personas, finanzas y conexiones
En España el registro de jornada es obligatorio, y fichar en un taller tiene sus particularidades: manos sucias, turnos, gente en montaje. Un kiosco con tarjeta y la opción de fichar desde la web suelen bastar. Que vacaciones y ausencias se pidan y aprueben en el mismo sistema ahorra papeles.
En finanzas hay dos caminos. Si tu asesoría lleva la contabilidad con su programa, lo que necesitas es una buena conexión. Si la quieres dentro, busca asientos automáticos desde las facturas, conciliación bancaria con Norma 43, remesas SEPA y cálculo de los modelos de IVA y retenciones a partir de lo contabilizado.
Pregunta qué integraciones están funcionando en clientes reales y cuáles son solo una promesa. Y si hay API, para lo que venga después.
Cómo probarlo antes de decidir
La demo con piezas de ejemplo del proveedor no sirve para mucho: están elegidas para que todo salga bien. Lleva las tuyas.
| Lleva a la demo | Qué deberías ver |
|---|---|
| Un DXF con muchos agujeros pequeños | Un tiempo de corte mayor que el de una pieza con los mismos metros y pocos contornos |
| Un STEP de chapa plegada | El desarrollo plano y el número de pliegues sin redibujar |
| Un PDF de plano antiguo | Las cotas leídas y una pieza que puedes revisar antes de dar precio |
| Un presupuesto que ya enviaste | Un precio comparable y el desglose de por qué sale distinto, si sale distinto |
| Un pedido con entrega parcial | Dos albaranes y la factura sin teclear líneas |
Pregunta también cuánto tarda la puesta en marcha, quién carga tus máquinas y tarifas y qué pasa con tus datos si un día te vas.
Ferranta se diseñó para talleres de chapa, tubo y mecanizado: presupuestos de 10 procesos con motor propio, y producción, almacén, calidad, personas y finanzas en el mismo sitio. Puedes ver los planes en precios o, mejor, pedir una demo con tus propias piezas y hacer esa misma prueba.